Cigarreras

Cigarreras

Teatro Arriaga

Cine y artes escénicas

Sobre este evento

Las luchas de las mujeres trabajadoras en la fábricas de Tabaco de A Coruña. El fín de la monarquia y la proclamación de la républica. Emilia Pardo Bazán gozó de un reconocimiento en vida que, para bien y para mal, la situó en la primera línea literaria y social de su época. Pero con el tiempo, y la distorsión producida por el franquismo, se fue proyectando sobre ella la simplista, y por ello injusta, percepción de una escritora acartonada y conservadora. Este espectáculo, al hilo del Primer Centenario de su muerte, reivindica a una escritora controvertida y contradictoria pero muy sugestiva, de capital relevancia en el devenir del feminismo y la literatura de finales de XIX y principios de XX. Esta obra, Cigarreras, conjuga el tono propio de un drama individual y colectivo como La Tribuna, la novela en la que se basa, con otros más frescos y ligeros, incluso cómicos por momentos, tan característicos de la narrativa de Emilia Pardo Bazán. Una escritora y una mujer que, como armas de defensa y ataque, recurría asiduamente a la ironía, el sarcasmo y el humor. Cigarreras, aún bebiendo significativamente de la citada novela, constituye un producto literario-dramático derivado pero independiente. La obra está ambientada en la Fábrica de Tabacos de A Coruña (la Marineda de la novela). Una industria que estuvo entre las primeras en contratar masivamente mano de obra femenina, constituyéndose en uno de los primeros ámbitos de socialización colectiva de la mujer, que transcendía así el entorno doméstico en el que tradicionalmente estaba confinada. Si en su trama argumental estamos ante la historia de una relación socialmente imposible entre una proletaria y un burgués, la obra también puede ser leída como un testimonio de la crisis política que en 1868 llevó a la caída de la dinastía borbónica y en 1873 a la proclamación de la I República. Toda una época confusa y convulsa en la que resuenan muchos ecos de la actualidad. Una gestación y un alumbramiento sincronizado con los avatares de la protagonista, que cuando está dando a luz a su hijo bastardo, oye la voz de una multitud en la calle que grita: ¡Viva la República Federal!